Zamia lindenii: un vestigio del pasado en peligro

La Zamia lindenii no es una planta común: es una verdadera sobreviviente del pasado. Pertenece al grupo de las cícadas, consideradas por los científicos como plantas prehistóricas porque ya existían en la época de los dinosaurios, mucho antes de que aparecieran las flores modernas. Tener una zamia hoy es como asomarse a millones de años de historia natural. Esta especie es endémica del Ecuador, es decir, solo vive de forma natural en nuestro país. Se encuentra principalmente en zonas de la Costa y estribaciones bajas, pero su existencia está seriamente amenazada. La deforestación, la expansión agrícola y el cambio de uso del suelo han reducido drásticamente su hábitat, colocándola en peligro de extinción.

Planta de Zamia lindenii con hojas verdes alargadas y un cono reproductivo visible, sembrada en un área verde del campus de la PUCE sede Santo Domingo.
Ejemplar de Zamia lindenii conservado en el campus de la PUCE sede Santo Domingo, una especie endémica y amenazada que forma parte de las acciones de educación y conservación impulsadas por el Jardín Botánico Padre Julio Marrero.

Más allá de su antigüedad, las zamias cumplen un papel ecológico muy importante. Sus raíces ayudan a enriquecer el suelo al asociarse con bacterias que fijan nitrógeno, beneficiando a otras plantas del bosque. Además, sirven de refugio y alimento para insectos especializados, como ciertas mariposas, y contribuyen a mantener la estabilidad del terreno, evitando la erosión. Ecuador es un país clave para la diversidad de zamias. Aunque no son plantas abundantes, en el territorio ecuatoriano existen varias especies del género Zamia, algunas compartidas con países vecinos y otras exclusivas, como la Zamia lindenii. Esta diversidad convierte al país en un refugio natural de estas “plantas dinosaurio” y en un espacio fundamental para su conservación, labor que también se fortalece al integrar estos ejemplares dentro del campus universitario de la PUCE sede Santo Domingo, donde se convierten en una herramienta viva de educación, sensibilización y difusión sobre la importancia de proteger estas especies.

Primer plano de un estróbilo femenino de Zamia lindenii, de forma alargada y escamosa, colgando del tronco de la planta sobre un área verde del campus universitario.
Estróbilo femenino de Zamia lindenii, estructura reproductiva característica de las cícadas, observable en uno de los ejemplares conservados en el campus de la PUCE sede Santo Domingo.

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